-Son las 23:17 y
estoy esperando que el vuelva, me dedico a recorrer páginas de libros porque
necesito engañarlo.
El y yo nos
amamos, nos peleamos, nos reconciliamos
y cuando todo vuelve al principio yo busco los buenos libros con los cuales lo
engaño sin misericordia y con total impunidad. También escribo como en este
momento y digo acá lo que el leerá
en algún futuro .
Yo soy una, esta
que escribe mal… esta que lee correctamente y a diario para no perder
nada ni un segundo de vida. Yo soy esa
que esta enamorada y que tiene brillo en los ojos, que besa con labios y lengua
que es piel y sentidos…soy la otra, la
que espera agazapada para saltar y morder,
soy la que esta quieta y callada llorando en un rincón con el puño
apretado contra los dientes…soy la que sonríe y canta… soy una mujer llena de
otras, soy Otra.
-Son las 23:29, quizás cuando el llegue le pida ir a caminar x
la ciudad, o tal vez le diga “tengo hambre” lo bueno que tenemos el y yo entre
todo lo bueno que es, desde el principio,
es que si yo le digo “tengo hambre” el sabe que me refiero a PAN lisa y llanamente.
Nosotros desde el
principio supimos besarnos como nos gustaba, jamás ni de casualidad nos preguntamos
–“te gusta?”-
El me pregunta
-"te pasa algo?"- y yo le digo -"si! Me pasa que los días se me van rápidamente entre
las manos, me pasa que ayer se cayo una paloma delante mío, y me dolió su
desmayo porque ¡no pueden sufrir los pájaros!" – y el entiende de lo que hablo.
-Son las 23:38,
definitivamente cuando llegue lo voy a llenar de besos, lo voy a abrazar fuerte, fuerte porque el me
entiende aunque no comprenda ni la mitad de lo que digo, lo voy a abrazar porque
es la única persona a la que no le conteste –“NADA”- cuando me pregunto – "que te pasa?"-
A saber: cuando encuentres
esa persona, amárrate a el, téjelo a tu vida!
Cuando ese
ser te toque no lo dejes ir!
